Recientemente Patricio Osorio estuvo en el Teatro Contrapunto de la Escuela Moderna dictando una masterclass sobre la industria musical de los cruceros. La instancia se convirtió en un espacio especialmente fructífero para estudiantes interesados en ampliar sus posibilidades profesionales y conocer, desde la experiencia directa de un músico que lleva más de una década trabajando en alta mar, cómo funciona uno de los circuitos laborales internacionales de la música.

Sin embargo, la historia profesional de Osorio no comenzó en los cruceros. Su trayectoria se ha construido también desde los escenarios, las grabaciones y el trabajo como músico de sesión en Chile, desarrollando una versatilidad que le ha permitido acompañar a artistas nacionales e internacionales, participar en grandes espectáculos y transitar por distintos géneros y formatos musicales.

Como sesionista, uno de sus trabajos más extensos ha sido junto a Andrés de León, uno de los principales exponentes de la balada chilena. Con el artista ha recorrido el país en diversas giras nacionales y ha participado en importantes presentaciones, entre ellas el concierto sinfónico realizado en el Teatro Municipal de Santiago en 2018. También fue parte del lanzamiento de Aún, disco de estudio de 2019, presentado posteriormente en Club Amanda, además de participar en dos registros en vivo del artista.

Su trabajo como músico de sesión también lo ha vinculado estrechamente con Elizabeth Morris, reconocida cantautora chilena ligada a la música de raíz latinoamericana. Osorio participó en distintas etapas de su trayectoria, incluyendo el disco Encuentros y despedidas y el álbum Los ojos del corazón, además de presentaciones en escenarios como WOMAD Chile, el Museo Violeta Parra, Sala Master y el Festival Internacional de Jazz de Recoleta.

Uno de los momentos destacados de esta colaboración ocurrió con Encuentros y despedidas. La canción “La Mejicana”, compuesta por Elizabeth Morris y en cuya grabación participó Osorio en contrabajo, obtuvo el primer lugar de la competencia folclórica en la 56ª edición del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, uno de los escenarios musicales más importantes de Latinoamérica.

Pero la carrera de Osorio no se limita a la escena nacional. Su trabajo como sesionista también lo ha llevado a compartir escenario con artistas internacionales como Taylor Dayne, Ella Baila Sola, Ángela Carrasco, Pablo Abraira e Izan Llunas durante sus presentaciones en Chile. A esto se suman participaciones en grandes escenarios, como el Movistar Arena y el Gran Arena Monticello, donde ha formado parte de conciertos y espectáculos de distintos formatos.

En 2024, por ejemplo, integró la orquesta de Gladiator Live, espectáculo sinfónico realizado en el Movistar Arena junto a la Orquesta Sinfónica de Chile y el Coro Sinfónico de la Universidad de Chile, bajo la dirección de Benjamin Pope y con música de Hans Zimmer. Ese mismo año participó en Pixar in Concert, también en el Movistar Arena, junto a la Soundreams Orchestra.

La experiencia de Osorio también se extiende al teatro musical. Desde 2016 ha participado como músico en distintas producciones chilenas, entre ellas “Cerati, Nada personal”, “Mercury, la leyenda”, “Bowie, el musical”, “Juana Rock”, “Evita”, “John, el último día de Lennon”, “Las Madonnas”, “Tarzán” y “Cecilia, una historia incomparable”. Este tipo de trabajos exige una preparación distinta: lectura musical precisa, capacidad para aprender repertorios en poco tiempo, adaptación a cambios y coordinación permanente con intérpretes, directores y equipos técnicos.

Todas estas experiencias tienen un punto en común: la capacidad de responder musicalmente a contextos muy diferentes. Una habilidad que, con el paso de los años, se convirtió también en una de las principales herramientas de Osorio para desarrollar su carrera internacional.

Su experiencia a bordo comenzó en 2011 con Carnival Cruise Line y continuó en compañías como Cunard, Princess, Regent, Seabourn y Norwegian. En algunos de estos contratos, además de desempeñarse como bajista, ha asumido el rol de band leader, liderando musicalmente a los equipos de músicos.

Solo entre el año 2025 y 2026, Patricio prestó servicios profesionales para 5 grandes líneas de navieras. En total, su trayectoria en alta mar le ha permitido compartir escenario con más de un centenar de artistas y desarrollar una de las competencias fundamentales para este tipo de trabajo: la lectura a primera vista. Actualmente trabaja para Disney, una de las principales compañías de entretenimiento a nivel mundial.

Así, el recorrido de Patricio Osorio permite entender que la carrera de un músico profesional puede construirse en múltiples escenarios. Desde acompañar a uno de los grandes exponentes de la balada chilena y participar en grabaciones reconocidas, hasta tocar en arenas, integrar producciones de teatro musical o formar parte de una orquesta a bordo de un crucero internacional, cada experiencia ha contribuido a desarrollar una misma capacidad: adaptarse, leer, escuchar y responder con precisión.

Esa es, finalmente, la experiencia que Osorio llevó hace poco hasta el Teatro Contrapunto de la Escuela Moderna. Después de años de recorrer escenarios en Chile y el mundo, su trayectoria en nueve de las principales compañías de cruceros se transforma también en una oportunidad para que nuevas generaciones de músicos conozcan un mercado que, para quienes cuentan con las herramientas y la preparación adecuada, puede convertirse en una alternativa concreta de desarrollo profesional internacional.

 

Por Monserrat Fuenzalida
Periodista, Escuela Moderna de Música y Danza