Lucas Carvajal estrena el video danza inspirado en “A pesar de ti y de mí” de Mon Laferte en donde transforma la música al lenguaje de la danza contemporánea. En esta coreografía reune a estudiantes, egresados e intérpretes externos en una propuesta audiovisual que explora el conflicto amoroso, el drama y la intensidad emocional.

Esto bajo el contexto de los proyectos artísticos de la Escuela Moderna, convocatoria dirigida a estudiantes que buscan desarrollar sus propias propuestas creativas, poniendo a disposición los espacios de la institución para que los proyectos seleccionados puedan llevarse a cabo.

La propuesta de Lucas nace desde sus intereses personales y de su admiración por artistas influyentes de Latinoamérica, entre ellos Mon Laferte, Silvana Estrada y Sergio Reis. Desde ese universo musical, se buscó construir un lenguaje propio que permitiera trasladar la intensidad dramática de la canción hacia el cuerpo y el movimiento.

Del drama de la canción al lenguaje de la danza

Para Lucas, la figura de Mon Laferte fue uno de los principales motores para desarrollar la propuesta.

“El drama de Mon Laferte. Me gusta mucho Mon, es una artista chilena y es una inspiración para ser alguien afuera”, explica sobre el origen de la obra.

A partir de esa admiración, el proyecto se convirtió en una oportunidad para cruzar dos de sus principales intereses: la música y la danza. “A mí me encanta bailar y mezclar tipos de arte se me hace fácil en ese sentido porque son mis gustos, es mi interés personal”, señala.

Así, “A pesar de ti” propone una interpretación corporal de una canción marcada por las contradicciones propias de las relaciones afectivas: el amor, el dolor, el deseo y el conflicto.

Aunque la idea de realizar este montaje llevaba tiempo en la mente de Lucas, el proceso de materialización fue breve. Gran parte del trabajo previo estuvo concentrado en la organización de los ensayos, la selección de intérpretes y la búsqueda de los espacios adecuados para desarrollar la propuesta.

La creación coreográfica, en cambio, tomó solo dos ensayos. “En un ensayo lo hicimos y en el segundo ensayo lo corregimos”, cuenta Lucas, quien destaca especialmente la rapidez y experiencia de los intérpretes que participaron en el proceso.

El resultado reúne a egresados y estudiantes de la escuela: Ariel Venegas, Matilda Espinoza, Deymian Videla  a intérpretes externos: Franco Álvarez, Matías San Martín y Fernanda Garcés.  Catalina Pizarro y Sofía Parada fueron quienes ayudaron con el diseño de luces y quien la manejó fue Carolina Bigorra, maestra de la Escuela Moderna.

Entre quienes participaron como intérpretes se encuentra Fernanda Garcés, quien conoció a Lucas durante su participación en el elenco del Festival de Viña. Para ella, uno de los principales desafíos del montaje estuvo en representar las distintas capas emocionales que atraviesan la canción.

“Hay como drama, pero también hay intención de querer a la persona. Entonces está ese conflicto amoroso de te amo, pero te odio, pero el dolor que me provocaste”, explica Fernanda.

La complejidad estaba precisamente en hacer visibles esas contradicciones a través del movimiento: pasar del amor al rechazo, del dolor al deseo y de la cercanía a la distancia. Un desafío que, según cuenta, fue tomando forma durante los ensayos y a partir de las observaciones realizadas por Lucas.

“A medida que iban pasando los ensayos y las críticas de Lucas, siento que se dieron a la luz totalmente”, comenta.

Una invitación a mirar la danza chilena

Más allá de la interpretación de una canción, para Lucas el proyecto también busca aportar a la visibilización de los artistas y bailarines nacionales.

“Acá en Chile hay mucho talento. Siento que hay que buscar debajo de la piedra a estos bailarines porque son de verdad muy buenos y no hay nada que envidiarles a otros países”, afirma.

Con “A pesar de ti”, Lucas Carvajal convierte una canción cargada de contradicciones en una experiencia donde música y movimiento dialogan para contar aquello que muchas veces resulta difícil poner en palabras. A través de los cuerpos de sus intérpretes, el amor, el dolor y el conflicto adquieren una nueva dimensión, demostrando cómo la danza puede abrir otras formas de escuchar y sentir una canción.

La obra también pone en valor el talento de estudiantes y egresados de la Escuela Moderna, quienes encuentran en estos espacios una oportunidad para crear, experimentar y llevar sus propias inquietudes artísticas a escena y a la pantalla. Porque, como plantea Lucas, en Chile existe talento de sobra: solo hace falta generar los espacios para que pueda ser visto.