Sus Inicios

La Escuela Moderna de Música y Danza fue fundada en 1940 por los pianistas Elena Waiss y René Amengual, quienes modificaron radicalmente la educación musical en Chile a través del establecimiento de currículos, programas y sistemas de evaluación estandarizados, generando así un contexto académico para la formación de músicos en el país.

En sus inicios, la Escuela Moderna de Música y Danza impartía clases de piano, armonía y teoría como también de viola y violín, a cargo del maestro Zoltan Fischer. Durante esta época, se introdujeron sistemas de avanzada -como la técnica Arrau en piano-, se amplió el repertorio y se enfatizó en la importancia de la partitura original, instaurando un sentido contemporáneo de la interpretación que se mantiene hasta hoy. Desde entonces, los músicos de la Escuela Moderna reciben una preparación que les permite enfrentar con excelencia cualquier escenario en Chile o el extranjero.

Consolidación y Vanguardia

La Escuela Moderna de Música y Danza fue la primera escuela de música que se constituyó en Chile como Instituto Profesional el año 1989. De esta manera, los titulados como músicos profesionales, tanto en el área clásica como en el área popular, se ampliaron de inmediato las alternativas laborales y por lo tanto las posibilidades de desarrollarse profesionalmente en su ámbito de estudio.

El Instituto se caracterizó desde un comienzo por su sello vanguardista, siendo pionero en la formación profesional de intérpretes, compositores y arregladores de música popular en la década de los 90. Los programas desarrollados por la institución fueron los primeros en Chile y se convirtieron en un estándar académico.

La Institución tomó la cultura latinoamericana como eje principal de su enseñanza, incorporando sus caracteres específicos a los sistemas anglosajones de aprendizaje del jazz, pop y rock. Por ello, los músicos del Instituto Profesional Escuela Moderna de Música y Danza se destacan por el profundo conocimiento de sus raíces, posicionándose con una visión tan universal como propia en Chile y el exterior.
En el año  2004 la Institución obtuvo su autonomía plena y  5 años después, la acreditación institucional, siendo el primer Instituto Profesional en su disciplina del país en obtener esta certificación de calidad.

La excelencia en los procesos formativos es una de las características del Instituto y, en esa línea, ha continuado acreditando su calidad y realizando de forma permanente procesos de mejora continua para garantizar la calidad y atingencia en la formación de sus estudiantes. Actualmente, se encuentra acreditado por la Comisión Nacional de Acreditación (CNA) por 4 años en las áreas obligatorias de Docencia de Pregrado y Gestión Institucional, hasta diciembre de 2020.

En el año 2008, el Instituto se incorpora a la red internacional de entidades de educación superior Laureate International Universities y ha fortalecido este sello estableciendo convenios de continuidad de estudios con diversas universidades de la red en programas especiales de Licenciatura y Pedagogía, ampliando las posibilidades de empleabilidad de sus egresados.

En materia de crecimiento e infraestructura, el Instituto inauguró el año 2005, una nueva sede en Viña del Mar, ofreciendo las carreras en música popular de Intérprete Instrumental, Especialista en Arreglos Instrumentales y Composición de Música Popular y Canto Popular, además de desarrollar una gran cantidad de actividades artísticas para la comunidad.

Asimismo, y luego de más de treinta años formando alumnos en los niveles preparatorio y básico de ballet y danza moderna, el continuo proceso de consolidación de la Institución  la llevó a crear en el año 2008, la Carrera de Intérprete en Danza. Con asignaturas de técnica tanto clásica como contemporánea, con menciones de especialización en Coreografía, Enseñanza, Terapia Corporal y Danza Espectáculo. El prestigio de la carrera se basa en la trayectoria  de sus maestros y en la amplitud de técnicas y lenguajes de la danza, música y teatro, incluidas en la malla curricular, reconocida como una de las más completas del medio.

En 2011, , en su afán de mejorar la oferta académica acorde a las necesidades del medio artístico chileno, crea la Carrera de Producción Musical y Gestión Artística, con un plan de estudios que pone el acento en la formación integral de sus alumnos en las áreas de producción y gestión de espectáculos musicales, teatrales, danza, y audiovisuales para cine y televisión, así como en las áreas de teoría y educación auditiva, arte, música y cultura. Esta carrera responde a la necesidad de formar profesionales integrales en el ámbito de la producción artística y musical, que manejen de manera efectiva todos los conceptos, teóricos y prácticos, involucrados en una producción artística.

Para el 2014 se inaugura el Centro Cultural Bellavista, uno de los espacios más importantes del país en el desarrollo de la carrera de Danza. El edificio, ubicado en calle Chucre Manzur cuenta con una infraestructura de primera línea y estándares internacionales para el desarrollo de esta disciplina.

A ello se suma el crecimiento de los Cuerpos Artísticos Estables, que actualmente corresponden a:  Ensamble Moderno, Quinteto de Jazz Escuela Moderna, Banda Moderna, Ensamble Quinta Big Band y Compañía de Danza Cuerpo en Vuelo. Todas estas agrupaciones de diferentes estilos de música y danza, buscan brindar a los estudiantes más destacados, seleccionados para participar en ellas, la posibilidad de vivenciar la realidad y dinámica de formar parte como músicos o bailarines profesionales en los ensambles, orquestas y  compañía de danza, que abordan diferentes estilos. Estas agrupaciones poseen una programación anual estable, tanto en los teatros de la Escuela Moderna de Música y Danza como en diversos espacios culturales de Santiago y la V Región, presentándose ante públicos diversos, de forma permanente. De esta manera, la Institución contribuye al logro de la excelencia en la interpretación de la obra artística.

A contar del 10 de septiembre del 2020 la Institución tiene un nuevo sostenedor: la Fundación Educación y Cultura, fundación chilena sin fines de lucro, cuyos propósitos son contribuir al bienestar de Chile a través del mejoramiento y desarrollo de la educación superior, como así mismo el desarrollo y fomento de la ciencia, el arte y la cultura.

A lo largo de su trayectoria como institución formadora, destacan entre sus numerosos titulados que han impactado en el medio artístico, nombres como los de Cristina Gallardo-Domas, Lionel Party, Ena Bronstein, Edith Fischer, Maximiliano Valdés, Sebastián Errazuris, Javier Farías, Sebastián Vergara y los de Paula Herrera, Liza Chung, Rodrigo Cepeda, quienes se desempeñan como exitosos músicos reconocidos tanto a nivel nacional e internacional.

En el presente año, la Institución está cumpliendo 80 años de trayectoria, lo que refleja su consolidación en el tiempo, vigencia y compromiso continuo por acercar la formación artística de primer nivel a los estudiantes, con el consiguiente impacto en el medio artístico y cultural del país.