El Festival REC 2026 volverá a convertir al Parque Bicentenario de Concepción en uno de los principales escenarios de la música nacional los días 28 y 29 de marzo. Entre los artistas que formarán parte de su line up se encuentra Benjamín Candia, músico y estudiante de Composición de la Escuela Moderna de Música y Danza, quien llega al encuentro con una propuesta que cruza el pop rock con influencias del folclor chileno y una sonoridad contemporánea. Su participación en el REC marca un nuevo hito en su desarrollo artístico y proyecta su trabajo hacia una de las vitrinas más relevantes del circuito musical chileno.

¿Qué significa para ti ser parte del Festival REC, uno de los encuentros musicales más importantes del país?

Bueno formar parte del line up del REC de este año me parece una gran oportunidad. Sobre todo, tomando en cuenta que, para muchos músicos de la región del Bío Bío, como yo, es una meta. En mi caso estoy súper contento con eso y creo que eso hay que aprovecharlo porque da una vitrina muy amplia. Como que siento que se abre un camino más claro por el circuito de la música chilena que está muy complicada de atravesar, entonces siento que es una muy buena oportunidad y hay que aprovecharla.

¿Cómo definirías tu proyecto musical en pocas palabras?

Lo definiría como un proyecto de pop rock. Siempre hay rock entremedio de lo que uno hace, porque es inevitable desprenderse de lo que escucha y de lo que lo influencia. También tiene muchos tintes de la música negra, del jazz —que me encanta—, aunque no es jazz como tal, sino una fusión con el folclor latinoamericano y chileno, del cual tampoco me puedo desprender. Es un proyecto pop, pero pincelado por muchos colores de la música popular, incluido el folclor.

¿Cómo llegaste a formar parte de este festival?

Llegué a formar parte del REC gracias a la ayuda del sello La Disquera, que es el sello en el que estoy yo, sello angelino que siempre está tratando de ayudar a las bandas de la provincia, bueno ellos fueron los encargados de promover y difundir un poco las bandas que estaban acá. Hicieron la selección y ahí pasó el filtro mi proyecto.

¿Cómo ha influido tu formación en la Escuela Moderna en tu desarrollo musical?

La Escuela me ha ayudado mucho a generar sobre todo redes, he conocido muchos músicos talentosos. Gente que toca increíble, que manejan la armonía a placer y eso es muy bacán. Poder conocer a esa gente que a uno le interesa. Siento que igual me ha ayudado a abrirme entre distintos mundos porque yo no tenía experiencia en una formación musical académica. Entonces me ayudó un montón. Y aparte me gusta un montón también conocer y moverme entre la gente siempre y cuando me interese la música.

¿Cómo conviven en tu proyecto la formación académica y la identidad personal como músico?

Mi proyecto y la formación académica conviven de una forma súper calmada, en realidad porque está como muy relacionado a eso. Entonces el ya poder hacer algo musical y estudiar algo de música es una libertad tremenda. De repente, obviamente, se topan horarios, ensayos y cosas así, pero eso son temas que uno tiene que organizarse. Pero en general está todo súper bien. Aparte está todo ligado entonces no puedo pedir más.

¿Cómo definirías tu sonido?

Mucha gente dice que suena ochentero, vintage o retro, pero no sé si lo siento así del todo. Usamos tecnología bastante avanzada y el sonido es muy moderno. Las composiciones son frescas y, aunque ocupamos instrumentos asociados a esa época, tienen otro aire. Siento que el proyecto es muy chileno y que transita bien dentro de la música actual. No lo percibo como un sonido antiguo, sino moderno, tecnológico y lleno de máquinas.

¿Tienes planeado el setlist? ¿En qué piensas al momento de elegirlo?

Sí, lo tengo pensado desde que apareció la oportunidad de tocar. Elijo canciones que sé que le gustan a la gente y que también me gustan a mí. Además, me interesa incluir temas más extraños, canciones que probablemente no sonarían en otros espacios, pero que muestran lo más profundo del proyecto. La idea es aprovechar esta instancia para mostrar todo ese universo.

¿Qué te gustaría que el público se lleve de tu show?

Me gustaría que el público se lleve la profundidad que intento proyectar con la música. Es un disco muy personal y honesto. También me interesa recordar que existe otro tipo de música, una que recoge influencias más amplias y una riqueza musical que, siento, se ha ido perdiendo un poco. No se trata de cambiar el mundo, pero sí de aportar algo, de abrir un espacio para esa musicalidad.

La presentación de Benjamín Candia en el Festival REC se suma así a un momento clave de su camino musical, donde la formación académica, la búsqueda sonora y la identidad personal confluyen en un proyecto honesto y en constante expansión. Su paso por el festival REC los días 28 y 29 de marzo, promete un show que invita a la escucha atenta, a la profundidad musical y a reconectar con una riqueza sonora que dialoga con el presente sin perder sus raíces.