Lo que comenzó como una colaboración puntual en el ciclo “Mujeres Creadoras”, se transformó rápidamente en una propuesta musical sólida y fresca. Así nace Las Mala Fama, banda integrada por Francisca, Anahís, Maite y Aku, cuatro músicas que apostaron por crear un espacio seguro para experimentar, componer y brillar desde sus propias reglas.
“Yo postulé con mi música y las invité a tocar. Armamos los arreglos, sonó increíble, había feeling… y decidimos seguir”, cuenta Francisca sobre el origen del proyecto. Desde entonces, y con apenas un año de existencia, han hecho de la colaboración y la confianza su motor creativo.
Todas están en quinto año de carrera: tres de canto y una de batería. Y aunque se conocieron en el contexto académico, Las Mala Fama ha sido su espacio para explorar instrumentos nuevos y descubrir talentos ocultos. “La Aku agarró el bajo por primera vez para este proyecto. Yo empecé a tocar piano. No solo cantamos: todas aportamos desde muchos lugares”, explica Maite.
El grupo se caracteriza por no tener una “frontwoman”: todas cantan, todas componen y todas crean arreglos. Su identidad sonora se define por los juegos vocales, los contrapuntos y una propuesta escénica relajada, cercana y potente.
Actualmente, están en una residencia artística en Balmaceda Arte Joven, la cual comenzó en abril y ha marcado profundamente su camino. “Nos juntamos dos veces por semana, estamos componiendo juntas, grabando los temas antiguos de cada una y preparando un nuevo EP”, cuenta Anahís. El proceso creativo ahora se da de forma colectiva y transversal, lo que ha fortalecido aún más el vínculo entre las integrantes.
Un nombre con personalidad y mensaje
El nombre no es casualidad. Las iniciales de sus nombres forman FAMA, y de ahí surgió la idea de “Las Mala Fama”: un juego que, como ellas mismas dicen, “choca un poco” y se queda en la memoria. Pero también tiene un propósito: desafiar los estereotipos y mostrar que las mujeres pueden ocupar todos los espacios dentro de una banda, desde la batería hasta la producción.
“Queremos mostrar que no hay instrumentos ‘para mujeres’. Que se puede, que se hace, y que necesitamos más bandas conformadas por mujeres”, afirma Maite. El mensaje ha trascendido: sus presentaciones han tenido excelente recepción por parte del público y lograron llenar el Teatro Contrapunto en un concierto solista que duró casi una hora.
Lo que viene: primer single y fecha en vivo
Este 28 de junio lanzarán su primer single en todas las plataformas, acompañado de una fiesta de lanzamiento autogestionada. Y el 3 de julio volverán a presentarse en el marco de su residencia en Balmaceda Arte Joven, compartiendo escenario con La Isleña Antumalen.
“Nos ha ido muy bien en poco tiempo, y eso nos motiva mucho”, comenta Aku. Más allá de los logros, Las Mala Fama ha significado para sus integrantes un espacio de contención, crecimiento y libertad. “Para mí es un refugio”, dice Maite. “Un lugar donde las ideas fluyen, donde todo se conversa, donde hay espacio para todo”.
El mensaje está claro: Las Mala Fama llegó para quedarse, con una propuesta artística auténtica, poderosa y profundamente colaborativa.


