Dianilexis Echevarría, directora académica de la Escuela Moderna de Música y Danza, participó como expositora en el Seminario Internacional 2025 “Experiencias de Aseguramiento Interno de la Calidad en la Educación Superior” de la Comisión Nacional de Acreditación (CNA), donde reflexionó sobre los retos de medir el impacto de la creación artística en entornos educativos e institucionales aplicando instrumentos de evaluación o medición adecuados a la naturaleza de cada práctica.
Durante su intervención, Dianilexis Echevarría abordó una problemática que cobra cada vez más relevancia: la dificultad de cuantificar el impacto de la creación artística como en otras áreas del conocimiento, puesto a que la medición estandarizada usada en otras disciplinas puede simplificar o distorsionar el valor de los procesos creativos.
“La creación artística, tanto en la música como en la danza, tiene un efecto transformador en las personas y en la sociedad. Genera identidades, cohesión social y fortalece el capital cultural de los territorios. Sin embargo, estos impactos no siempre pueden traducirse en indicadores cuantificables”, señaló.
La directora académica explicó que la creación artística en conjunto con la práctica escénica “no solo es esencial en la programación de contenidos de aprendizajes de las carreras de música y danza del Instituto, sino también para que los estudiantes se vinculen con el medio”.
Por lo tanto, en el ámbito formativo, la creación artística cumple un rol esencial en el desarrollo de músicos y bailarines, fomentando competencias como el pensamiento crítico, la autonomía, la expresión y la creatividad. A su vez, transforma el rol docente, que pasa de ser un transmisor de contenidos a un facilitador dentro de un proceso creativo.
Desde esta mirada, la enseñanza artística ha establecido mecanismos de evaluación, entendiendo una medición del impacto que pone en valor tanto los procesos como los resultados. La obra creada se convierte en evidencia de un recorrido formativo.
Así mismo a nivel de Vinculación con el Medio como Institución “asumimos el compromiso de aportar al desarrollo artístico, cultural y social del entorno mediante acciones sistemáticas y coherentes con su misión formativa aplicando una extensión bidireccional. Tenemos objetivos claros como contribuir al acceso a la cultura mediante presentaciones artísticas abiertas a la comunidad, promover la formación integral de los estudiantes mediante la aplicación de sus competencias en contextos reales, establecer redes colaborativas”.
Pero a pesar de los claros impactos reconocidos de la creación artística tanto a los individuos, comunidades como en los procesos formativos, su medición presenta desafíos, especialmente en el contexto de la educación superior chilena. Como Institución hemos establecido distintas formas para medir el aporte e impacto de la creación artística en estudiantes y receptores externos, pero hay que considerar y entender toda la problemática planteada sobre la subjetividad implícita en el área artística para estos fines
Pese a estos avances, el gran desafío es continuar avanzando en crear otros tipos de medición que permitan evidenciar el aporte e impacto de la creación artística sin reducir su valor subjetivo y transformador.
“Continuamos enfrentando la problemática sobre avanzar en crear una medición cuantificable que no simplifique el valor en la recepción de los procesos creativos musicales o danzarios, los cuales suelen ser subjetivos y transformadores a largo plazo, y que puedan ser compartidos por la comunidad artística y académica, para generar un estándar de calidad que sea aceptado y validado por todos los componentes y promueva el mejoramiento continuo”, concluyó Echevarría.


