Torres Letelier ha construído una prestigiosa carrera musical:  Estudió Intérprete Instrumental mención Batería en Escuela Moderna, luego se especializó en Composición Cinematográfica y Marketing Musical en Berklee College of Music, cofundó la productora Two Doors Entertainment, trabaja componiendo para Hollywood y hoy es miembro de los Premios Grammy.

Por Comunicaciones EMMD

¿Cómo te sientes con los reconocimientos que has recibido por el trabajo realizado en Hollywood y ahora como jurado de los premios Grammy?

Es un sueño, pero a la vez son los resultados de una carrera seria y profesional, con objetivos claros y metas concretas. Desde el 2015 que mis bandas sonoras han sonado en festivales de cine en Asia, África, Europa y América.

Por otro lado, ser miembro del Recording Academy era una de esas metas que para ser honesto se dio antes de lo esperado. Ya que dos miembros tras trabajar con ellos me invitaron de sorpresa.

¿Cómo nace tu productora Two Doors Entertainment, con la cual sacas adelante estos proyectos?

Two Doors Entertainment nace en 2014 cuando aún estaba en Berklee. Junto a mi socio fundador, Fernando Gutiérrez (diseñador de sonido de la misma escuela) la creamos porque hicimos música y sonido de un cortometraje. En 2016 nos radicamos en Los Ángeles, CA. Desde ahí han sido 15 cortometrajes y 4 largometrajes, así como también producción de discos, EP, singles y mix y máster de proyectos musicales como visuales.

¿En qué ha consistido tu trabajo en los premios Oscar? ¿Cómo te sentiste con la experiencia?

En paralelo a todo lo otro siempre he sido productor. En L. A se me dio la oportunidad de trabajar en la academia apoyando sus eventos y screenings.
De a poco fui ganándome la confianza de los equipos y productores generales, hasta que me llamaron para trabajar en la producción de los Premios Oscars, más que nada alfombra roja y una fiesta post ceremonia. Esto me ha servido mucho para ver la industria desde adentro así como también para el networking.

¿Cómo recuerdas tu paso por la Escuela Moderna?

Muy bueno, disfruté mucho esa etapa. Abrió horizontes y perspectivas que nunca pensé se relacionaban a música, esto gracias a las conversaciones y oportunidades que algunos profesores me daban. Por ejemplo recuerdo con mucho cariño conversaciones en mis clases de batería con Juan Coderch (mi profesor de batería por todos los años que estuve en la escuela) y como me hablaba del medio, del quehacer musical y de sus experiencias al salir de Chile.

Por otro lado Toly Ramírez quien me aceptó como oyente en todos sus ramos. Sin duda vio algo en mi que ni siquiera yo veía en ese momento lo cual causó un gran impacto en mi camino musical ya que fue en ese proceso que decidí enfocarme en composición para cine. También recuerdo lo increíbles y didácticas que eran las clases de Waldo Parra (análisis y teoría musical), las de Enrique Baeza (producción y gestión) quien se convirtió en mi de-facto ejemplo de producción y profesionalismo. Hoy miro a la generación y mis compañeros y me da mucha alegría ver lo ecléctico y exitosas que son sus carreras. Les recomiendo a quienes leen conocer a Orión Morales, Felipe Duhart y Roberto López, entre otros.

Fueron años muy intensos y aprovechados al máximo. La escuela no solo me dio una base sólida en teoría, técnica y comprensión del medio musical latinoamericano, si no que también los cimientos de lo que es mi carrera actualmente.